miércoles, 24 de septiembre de 2008

Menos por más

Esta versión ecológica de la berlina alemana, ofrece un consumo muy bajo y menos emisiones de CO2, gracias a las modificaciones tecnológicas que la marca ha introducido, sin que por ello se pierda potencia ni alegría de conducción. En su contra se halla un elevado precio en relación al equipamiento de serie y en comparación con su homónimo no ecológico con acabado Trendline

Para desarrollar la versión Bluemotion de su berlina, los ingenieros de Volkswagen tomaron como base el motor 1.9 TDi de 105 CV al que se le realizaron pequeños retoques para lograr un consumo menor como son una reducción el número de revoluciones del motor al ralentí (pasando de las 830 a las 730 rpm) una diferente presión de la alimentación. Ese es uno de los puntos fuertes de esta versión: su escaso gasto de gasoil, pero sin que esto se traduzca en una pérdida de potencia.

A esta mecánica se le ha asociado una transmisión manual de cinco velocidades a la que además se le han alargado los desarrollos para optimizar el consumo. En quinta puede alcanzar las 3.840 rpm (da la potencia máxima a 4.000) y se diferencia de su homólogo en que éste tiene un desarrollo final más bien corto (en quinta alcanza 4.150). También es destacable que en el coche obtiene una respuesta más que satisfactoria desde bajas revoluciones.

En la prueba realizada con el Passat Bluemotion, se ha llegado a medir un consumo por carretera (a 130 km/h) de 4,1 litros a los 100 kms y que asciende hasta los 5,0 litros si se adentra por ciudad. Una cifra que se traduce en más de 1.100 kms de autonomía con el depósito lleno y que, hasta el momento, se muestra inaccesible para otros modelos del segmento. Además, para que el consumo no se dispare, incorpora un chivato en el ordenador de a bordo que avisa en el momento justo en el que es conveniente cambiar de marcha, lo que optimiza aún más su condición.

Si el Bluemotion consigue disminuir el gasto de combustible con respecto a su hermano base, también logra que el nivel de emisiones de CO2 se reduzca considerablemente (pasa de 148 a 136 gr/km) que no le evitan, en cambio, librarse del nuevo impuesto de matriculación (4,75% más en su caso).

Para conseguir estos niveles su aerodinámica también ha sufrido ciertas modificaciones. Así por ejemplo la incorporación de unos bajos carenados y a una carrocería más baja (15 mm en la parte delantera y 8 mm en la trasera), que provoca que las suspensiones se endurezcan. A diferencia de otras versiones económicas, el Passat Bluemotion no posee específicamente unos neumáticos de baja fricción aunque sí incorpora unos Continental Conti Premium Contact en medida 205/55 R16 (con posibilidad de montar llantas de 17 pulgadas) cuya presión de inflado puede ser 0,4 bares más alta, lo que contribuye a mejorar el consumo.
Pero no todo podía ser de color de rosa, o verde en este caso, ya que la terminación Bluemotion lleva consigo un aumento de precio de 1.100 euros con respecto a la versión “normal” con acabado Trendline. Un incremento de dinero que, además, no se corresponde con el equipamiento de serie que incluye y en el que se encuentran muchas lagunas (sensor de luces y lluvia, mandos en el volante, asientos eléctricos, faros de Xenón…).

Este hecho puede llevar al futuro comprador a decidirse por modelos de otras marcas que ofrezcan los mismos, o parecidos, valores que la berlina alemana con un precio similar pero con un mayor equipamiento de serie. Entre ellos, por ejemplo, se estarían los nuevos Ford Mondeo o Renault Laguna.

Vida a bordo placentera
Uno de los puntos fuertes de la berlina alemana es su apariencia exterior e interior así como el confort del habitáculo. En cuanto a su apariencia externa el Bluemotion no cambia nada con respecto a su hermano gemelo, al igual que sucede en el interior en donde se equipara al citado acabado Trendline.

Pero es dentro donde el Passat muestra todas las características de Volkswagen. Tanto los asientos delanteros como los traseros ofrecen un confort excepcional, sobre todo los primeros, aunque en la parte de atrás caben sin problema tres pasajeros adultos, pese a que el que ocupe la plaza central irá un poco más incómodo.

Cumpliendo con las características propias de las berlinas, el Passat Bluemotion posee un maletero de generosas dimensiones y gran capacidad de carga (485 litros). En el interior, además, posee múltiples huecos portaobjetos en los cuales los pasajeros pueden dejar sus pertenencias, lo que incide en el carácter familiar de esta berlina.

En definitiva, el Passat Bluemotion se convierte en una alternativa más que razonable que la versión “normal” por sus niveles de consumo y sus características a pesar de tener un gran handicap como es el aumento de precio.

Poco equipamiento por mucho dinero
Una de las mayores desventajas que posee el Passat Bluemotion es el escaso equipamiento de serie que incorpora en relación con su precio. Así, de fábrica incorpora entre otros elementos, filtro de partículas DPF, seis airbags, ESP, aire acondicionado, freno de estacionamiento automático, radio CD, volante regulable en altura y profundidad, asistente de salida en rampa, control de velocidad y crucero y ordenador de abordo.

En cambio, elementos básicos como los faros antiniebla (125 euros), sensores de lluvia y luces (265 euros), retrovisor interior fotosensible (265 euros), climatizador bizona (395 euros) y otros como los faros de Xenón (1230 euros), asiento del conductor eléctrico o calefactado (540 euros), volante y pomo de cuero (585 euros), cargador de CD (350 euros), mandos en el volante (585 euros), y un largo etcétera brillan por su ausencia.


Publicado en GreenCar nº 01

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