lunes, 15 de septiembre de 2008

Una bestia en una jungla de asfalto


De toda la vida el segmento de los GTi ha ido relacionado con altos precios que estaban acorde a sus altas prestaciones. Pero con la llegada de uno de sus veteranos, el León Cupra, este dato se ha invalidado. Por menos de 30.000 euros los amantes de los deportivos pueden tener en su garaje a una auténtica bestia.


El sector de los nuevos GTi ya estaba esperando que uno de sus más antiguos e ilustres miembros se uniera de nuevo al club. Ahora ya tienen la suerte, o la desgracia, de competir otra vez contra el León Cupra. Con este coche, Seat pone todas sus cartas sobre la mesa y deja suelto al motor más bestia de su gama a la espera que salga su versión R, como ya sucedió con la anterior gama. Nada más y nada menos que 240 CV de potencia se esconden bajo las melenas del rey de la jungla.

Sin complicaciones
Fuera de lo que se pueda pensar, el Cupra posee una apariencia que, al contrario que sucede con otros GTi, no resulta ser demasiado extravagante. Guarda la línea impuesta por las versiones más bajas, que hay que decir que no son nada excéntricos, pero le añade ciertos detalles que le dan esa personalidad tan característica. Llantas de 18 pulgadas, parachoques delantero y trasero exclusivos y un tubo de escape descomunal le convierten en un referente dentro del sector de los GTi más deportivos.

El León Cupra pide guerra desde el primer momento en el que uno se sube en su interior y enciende el motor. Pide ser llevado por las carreteras más complicadas y curvadas que hagan que su mecánica tiemble de emoción y que cada virage sea una auténtica prueba. Hechos que no implican que su conducción resulte cansada, sino todo lo contrario, ya que se lleva de forma muy llevadera.

Cuando uno entra en su interior, nota como los ojos no dejan de moverse debido a la cantidad de detalles que esconde. El primero que salta a la vista es el GPS que incorpora radio CD precedido en su parte superior por el climatizador. Pero si uno busca deportividad, la encontrará sin duda en su volante (multifunción) y en su palanca de cambios, revestidas en cuero y con bordados rojos. En el primero están impresas las siglas Cupra mientras que en el pomo de la palanca se observa una bandera de carreras al más puro estilo racing. Los asientos delanteros son de tipo bacquet y recogen perfectamente a sus ocupantes haciéndoles sentir como si se encontraran en un circuito de carreras.

La fiera ruge
Uno de los puntos más fuertes del Cupra se esconde bajo su capó. En su interior se encuentra un motor de cuatro cilindros turboalimentado de dos litros de cilindrada y con 240 CV de potencia que logran alcanzar una velocidad máxima de 240 km/h. Pero sin duda lo más impresionante es su aceleración, pasa de 0 a 100 km/h en 6,4 segundos.
Si uno opta por desconectar el control de tracción convierte al coche en un auténtico “come ruedas”. Todo el conjunto resulta mucho más inestable y la aceleraciones se hacen más fuerte, sobre todo en una relación de marchas muy corta.

En conclusión, Seat ha fabricado un coche con características muy detalladas pero que puede ser utilizado para el día a día, gracias a que incorpora motor TFSi que origina que su consumo no sea desorbitado. Además ha conseguido un producto económico para los precios que rondan los demás GTi. El Cupra, con todos los extras incorporados no supera los 32.000 euros. Un precio asequible para tener en casa al rey de la selva.
Publicado en El Rotativo nº 124
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